Cómo limpiar y guardar tus juguetes íntimos paso a paso
Un juguete bien cuidado es más higiénico, dura más y te da más tranquilidad cada vez que lo usas. La buena noticia es que limpiarlo no tiene ciencia: basta con conocer su material, saber si puede mojarse y seguir unos cuantos hábitos sencillos antes y después de cada uso.
Primero: identifica tu juguete
Antes de lavar cualquier cosa, necesitas dos datos que normalmente aparecen en el empaque o en el instructivo:
- El material. No se limpia igual la silicona que el vidrio o un material poroso. Si tienes dudas, repasa nuestra guía de materiales seguros para el cuerpo.
- Su resistencia al agua. Aquí conviene entender la clasificación IP que usan muchos fabricantes.
Qué significa IPX7 y otras clasificaciones
La clasificación IP indica qué tan protegido está un aparato contra el agua. De forma general:
- IPX4: resiste salpicaduras, pero no debe sumergirse.
- IPX6: soporta chorros de agua, pero tampoco está pensado para inmersión.
- IPX7: puede sumergirse temporalmente en agua, por lo que se puede lavar bajo el chorro sin problema.
Si tu juguete no indica ninguna clasificación, trátalo como si no fuera resistente al agua.
Cómo limpiarlo según su tipo
Juguetes sumergibles de materiales no porosos
Es el caso más sencillo. Lávalos bajo el chorro de agua tibia con un jabón neutro y sin perfume. Frota suavemente toda la superficie con las manos, prestando atención a pliegues, texturas y uniones. Enjuaga muy bien para que no queden restos de jabón.
Juguetes con motor que no son sumergibles
Usa un paño limpio o una toallita humedecida con agua tibia y un poco de jabón neutro. Limpia con cuidado sin dejar que el agua entre por el puerto de carga ni por los botones. Después, pasa otro paño humedecido solo con agua para retirar el jabón.
Vidrio y acero inoxidable
Se limpian fácilmente con agua tibia y jabón neutro. Evita los cambios bruscos de temperatura, sobre todo con el vidrio, y revísalos siempre en busca de grietas o despostilladuras.
Materiales porosos
Lávalos con agua tibia y jabón neutro, pero ten presente que nunca quedarán desinfectados por completo. Por eso es recomendable usarlos siempre con condón.
Qué no usar
Algunos productos que parecen buena idea pueden dañar el material o irritar tu piel:
- Alcohol, cloro, acetona o limpiadores domésticos. Pueden resecar, agrietar o degradar la superficie y dejar residuos irritantes.
- Jabones perfumados o muy agresivos. Los aromas y colorantes pueden causar irritación en zonas sensibles.
- Esponjas abrasivas o fibras. Rayan la superficie, y cualquier rayón es un lugar donde pueden acumularse bacterias.
- El lavavajillas o el agua hirviendo, a menos que el fabricante lo indique expresamente para ese producto y nunca en juguetes con motor.
También existen limpiadores específicos para juguetes íntimos. Pueden ser prácticos, pero el agua tibia y el jabón neutro suelen ser suficientes para el cuidado diario.
El secado: un paso que no debes saltarte
La humedad favorece la proliferación de bacterias y hongos. Después de lavar tu juguete, sécalo con una toalla limpia que no suelte pelusa o déjalo secar al aire sobre una superficie limpia. Asegúrate de que esté completamente seco antes de guardarlo, especialmente en zonas con pliegues o hendiduras.
Si tiene un puerto de carga, verifica que esté seco antes de conectarlo.
Cómo guardarlo
Un buen almacenamiento protege tanto la higiene como el material:
- Guarda cada juguete por separado, en su funda original, en una bolsita de tela o en un estuche. Algunos materiales pueden reaccionar entre sí al estar en contacto, como la silicona con ciertos plásticos blandos.
- Elige un lugar fresco, seco y sin luz solar directa. El calor y el sol pueden deteriorar algunos materiales.
- Evita cajones con polvo o pelusa, que se adhieren con facilidad a superficies como la silicona.
- Si es posible, bloquea el encendido en los modelos que lo permiten, para que no se active por accidente.
Cuidado de las baterías
La batería también merece atención:
- En los modelos recargables, usa el cable indicado por el fabricante y no lo dejes cargando indefinidamente si no lo recomienda.
- Si no vas a usar el juguete por mucho tiempo, cárgalo de vez en cuando para mantener la batería en buen estado.
- En los modelos de pilas, retíralas si no lo usarás en semanas; así evitas que se sulfaten y dañen el compartimento.
- Desecha las pilas y baterías en puntos de acopio adecuados, nunca en la basura común.
Cuándo es momento de reemplazarlo
Ningún juguete es eterno. Conviene cambiarlo si notas:
- Grietas, desgarres, rayones profundos o partes despegadas.
- Cambios en la textura: se vuelve pegajoso, opaco o poroso al tacto.
- Olores que no desaparecen con el lavado.
- En vidrio o acero, cualquier despostilladura o borde áspero.
- Fallas eléctricas, calentamiento anormal o problemas con la batería.
También es buena idea revisar qué lubricante estás usando, ya que algunas combinaciones dañan ciertos materiales con el tiempo. Lo explicamos en tipos de lubricante.
En resumen
Identifica el material y la resistencia al agua, lava con agua tibia y jabón neutro antes y después de cada uso, seca por completo y guarda cada pieza por separado en un lugar fresco. Con estos hábitos, tus juguetes se mantendrán higiénicos y en buen estado por mucho más tiempo.